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EL REGALO DE DESPEDIA. Cuando El Amor Se Va... (parte 2)

Querido Blog,

Cuando el amor se va... definitivamente hay que dejarlo marchar. Siempre hay una razón suficientemente buena como para aceptar esa marcha, siempre he dicho que cuando haces un hueco en tu vida (un espacio nuevo) lo siguiente seguramente es mejor que lo que había. 

Pero no quiero minimizar o frivolizar sobre el dolor que acompaña a una ruptura con alguien a quien hemos amado mucho. Es siempre doloroso y difícil y, como digo en la primera parte del especial sobre desamor, aunque no somos especiales por haber sido dejados, abandonados, suplantados siempre ese desamor te "destroza momentáneamente". Hay diferentes formas de afrontar este sentimiento y está científicamente demostrado que hay fases: rechazo, odio, aceptación, luto y alivio (resumiendo) hoy quiero proponerte algo nuevo, diferente y que, sin duda, te podría ayudar mucho: EL REGALO DE DESPEDIDA. 

La propuesta es muy simple y sobre todo LIBERADORA. El ejercicio consiste en lo siguiente: Piensa en todas las cosas bonitas que has vivido en esa relación, ahora reflexiona lo siguiente: "¿que me gustaria desearle, una cosa, a esa persona a partir de ahora?", por ejemplo: Que seas muy feliz, Que encuentre a alguién que le haga sentir especial, Que encuentre su pareja ideal en el sexo, Que encuentre a alguien que le de "eso" que tanto te reclamaba, Que sea feliz con la persona con la que te remplazó...etc. Algo que para ti conlleve un sacrificio aceptar. Lo has elegido ya?

Ahora que ya lo tienes, proyéctalo con todas tus fuerzas. Si vuelves a ver a esa persona y aunque discutais, no dejes de repetirlo. Cuando hables de ella con tus amigos, repite: "yo, de todas maneras, le deseo ......". Verás como muchas cosas cambian donde tienen que cambiar, en ti. Verás como te sientes mejor porque estarás siendo justo/a. Porque el amor, aunque ya esté pasado, aunque nos haya lastimado, siempre será amor. 

Desearle algo bonito abiertamente a la persona que hemos amado es un regalo que TU haces a la vida. Un "Gracias" por esos días. Da igual si la persona lo merece o no, si quiere escucharlo o no. Es tu decisión, porque los regalos no se preguntan, no se piden, se dan.